sábado, 10 de agosto de 2013

FUTURO ESTURIÓN ANDALUZ

¿Futuro? Un momento... Pero ¿tiene un futuro? ¿No decía el junta-letras éste en el anterior artículo que se habían extinguido?... 


Bueno, pues sí, hay siempre un futuro. Esta serie de artículos en Carposo viene también a cuento por las últimas evoluciones que ha tenido esta especie a nivel de cría en cautividad y sobre todo la reciente discusión sobre la clasificación taxonómica (esto va a ser biológicamente pedante, vaya por delante mi disculpa sincera), y que es el principal motivo de escribirlo.

Tras el éxito cosechado en Riofrío (Granada) a la hora de conseguir criar esturiones en cautividad y comercializar un caviar de magnífica calidad, a partir de ejemplares de esturión del Adriático (Accipenser Naccarii) traidos desde el italiano río Po, los biólogos que trabajan en esta piscifactoría, principalmente enfrentados con los del Museo de Historia Natural, se han enzarzado en una seria disquisición doctrinal sobre cuál era el esturión que poblaba el Guadalquivir realmente y por qué se extinguió... Algunos empiezan a presumir, y no hay por qué no creerlos, que los vertidos, la extracción de grava, y la mala calidad del agua del río en los 60 y 70 tuvieron más culpa que los 1575 anzuelos utilizados por las parejas de pescadores rumanos de la factoría de Ybarra... (Dos detalles: uno que la historia, si no se estudia, se repite sorprendentemente... y dos, que hasta los anzuelos los tenía Classen contados...) y que ahora la calidad de las aguas es infinitamente mejor, por lo tanto se podría pensar en reintroducciones.

Creo que los pescadores, los carposos, y mucho más en concreto los carposos andaluces (carpistas en el original, “nunca mais”...) tendremos un especial interés en esta discusión, por la especial comprensión que tenemos de las especies y los habtitats a través de enfrentarnos a las dificultades que los grandes especímenes nos plantean a nivel de observación, táctica, etc. Esto fue lo que me motivó a contactar a varias personas relevantes en esta discusión y escribir el presente artículo: Es esencial que tengamos una opinión, y quién sabe si también cierta influencia...

Para empezar, una clase de ciencias que, por una vez y sin que sirva de precedente, hasta a mí me llega a resultar interesante: tenemos que tratar de distinguir las distintas especies de esturión que existen. Yo he intentado por todos los medios escribir un resumen... pero una imagen vale más que mil palabras y la imagen siguiente, que he sacado de un librito editado por la Generalitat de Catalunya, a santo de lo que pudiera o pudiese haber sido el esturión del río Ebro, es lo más claro que encontré, aunque sólo incluye 10 tipos de esturiones. Espero que sea visible para el lector dados los límites de la plantilla del blog y sus servidores.



Hablamos de al menos unas 20 especies distintas dentro de éste género de peces, desde el famoso beluga (Huso Huso) al brutal esturión blanco de Norte América (Acipenser Transmontanus).



Como puede verse, es dificil distinguir unos ejemplares de otros sólo con dibujos, incluso me atrevería a decir que con fotografías: La morfología e incluso el color de las distintas especies de esturión no es fija, y un esturión atlántico podía ir de un gris oscuro casi negro a un blanco lechoso, pasando por toda la escala de colores... Para colmo, se lo pongo un poco más complicado al lector, se considera que las hibridaciones son posibles, y tampoco es que estemos hablando de los peces que más se han estudiado en el medio natural... Expertos hay pocos, monografías tres o cuatro, quince o veinte artículos en internet... Como decía al acabar la anterior entrega de este artículo, estos peces no salieron en los capítulos de “El hombre y la tierra”, ni son habituales en los documentales siesteros de la tele.

Pero sigamos con el Guadalquivir. El problema que plantea la diversidad de especies de esturión es saber cuál era exactamente la que poblaba el Río Grande. Desde siempre se ha considerado un axioma que el del Guadalquivir era esturión atlántico (A. Sturio), y hasta finales de la década de los 90 nadie lo había discutido... fin de la historia. 

Pero como digo, emprendedores y visionarios científicos en Granada decidieron empezar a explotar no sólo la tradicional trucha sino también el esturión. Para ello, como decía, importaron una serie de esturiones del Adriático (A. Naccarii) desde Italia y, haciendo un enorme esfuerzo, lograron que se reprodujese y creciese de manera comercialmente explotable en su piscifactoría. Y ahora vienen estos científicos a discutir aquel axioma, y dicen que no se puede excluir la posibilidad de que esturiones del Adriático también subiesen el Guadalquivir. Precisamente los mismos que ellos crían en Riofrio. La cuestión no es baladí, porque no tiene nada de particular que una especie de esturión mediterránea, que sigue reproduciéndose en libertad en Italia hoy día y que también está muy amenazada, llegase a atravesar el estrecho -con un levante otoñal- y reproducirse en un lugar antaño tan favorable como fue el Guadalquivir.

El problema es que no quedan, y que hay montones de disquisiciones sobre cómo distinguirlos en función de su morfología: Se habla de distancias de los barbillones a la boca o al hocico, longitud de la boca... pero no se ponen de acuerdo.

La solución es sencilla: Dado que la morfología y las fotos no nos pueden sacar de dudas, vista la dificultad descrita para distinguir las distintas especies, se hace un estudio de ADN de unos pocos esturiones del Guadalquivir y listo... Claro, que el problema entonces es que desde 1992 ya no se han observado vivos. Bueno, vayamos a los museos: Mala suerte, los pocos ejemplares que se conservan, tres o cuatro y en formol, no permiten obtener muestras de ADN muy fiables...

De todos modos se ha intentado: Varios científicos de la Universidad de Granada describen en este articulo cómo intentaron extraer ADN molecular de tres ejemplares conservados en al Estación Biológica de Doñana... La calidad del ADN extraido y su relevancia para determinar cual era la especie de aquellos tres peces del Guadalquivir ya digo que es discutible, pero el caso es que la conclusión que alcanzan es cuando menos sorprendente: que dos de esos peces eran esturión del Adriatico (A. Naccarii) uno de ellos es un híbrido de madre esturiona del Atlántico (A. Sturio) y padre del Adriático (A. Naccarii)...

Y ya la hemos liado: Tenemos científicos que consideran que no se puede discutir la variedad atlántica del esturión del Guadalquivir y que refutan todos los estudios al respecto, incluido el del ADN (nótese que ambos estudios de ADN están extraidos de Webs de la Junta de Andalucía...) y otros no sólo aceptan como bueno que al menos hubo de las dos especies entre Córdoba y Sanlucar... sino que encima plantéan su reintroducción a partir de ejemplares de A. Naccarii criados en cautividad.



Por que luego está la segunda parte del problema. El esturión Atlántico (A. Sturio) es dificilísimo de reproducir en cautiverio, sólo algunos éxitos se han tenido por parte de investigadores del Cemagref en el hidrosistema Gironde-Garona-Dordogne, en Francia, tras un trabajo absolutamente enfermizo y por ello encomiable con el que incluso se han conseguido algunas repoblaciones. Ya había avisado Francisco Gutierrez en 1962, ingeniero de montes del Servicio Nacional de Pesca Fluvial y Caza, en su monografía/folleto informativo, sobre el Esturión del Río Guadalquivir, de la que he conseguido un ejemplar (Nos ponemos en pié, la mano en el pecho, para proclamar que Amazon es, mayúsculas, ¡¡¡LA LECHE!!!) y que explicaba lo mucho que era necesario trabajar e invertir para reproducir en cautividad peces del Guadalquivir en el Laboratorio Ictiogénico de Alcalá del Río, para tratar de salvarlo... Y claro, nada se hizo. Mientras, con el A. Naccarii, la cosa no sólo es mucho más factible... sino que se ha conseguido con notable éxito en Andalucía.



¿Y ahora qué? Bueno, pues no dejaré de mojarme... Vuelvo al artículo de “Ríos con vida” que mencionaba en la anterior entrega y pido que sí, que se intente reintroducir el esturión en el Guadalquivir... Para ello les recuerdo, ojo, es necesario desmontar un par de presas que cada vez son más inútiles, pero hablamos de un negocio caro ...y sucio (y por ser sucio se hace más caro): dado que las presas acumulan lodos que a su vez recogen todo tipo de contaminantes y metales pesados... y resulta que si se nos escapan van a parar directos a -oh, campos de soledad, mustios collados-: Doñana. Así que esto no se puede hacer a la ligera...

Vale, pongámonos en que se consiguieran eliminar las barreras para el pez y que se acaban los vertidos de alpechines y de las azucareras, que "largo me lo fíais, amigo Sancho..." y, me pongo sarcástico, que encima no se nos cuelan más especies invasoras... y, comento en el colmo del sarcasmo caústico, que mucho ojito al Genil con esos siluros Glanis que han metido hace unos años en el pantano de Iznajar (¿desde el Ebro?), que ya tienen el metro y medio largo y probablemente se van a "cepillar" con facilidad a todos los otros peces... Ejem, incluidos los esturiones del Adriático que se han “escapado” ya de Riofrío, y que no son pocos... (Soy malo, lo sé).

Pero me sigo mojando: digamos que, como he escrito alguna vez en otras entradas, he abusado de otras sustancias aparte de mi pastillita de la tensión, que estoy puestísimo de ácido y con un salvaje ataque de optimismo, vamos, que me creo que de verdad se consigue todo lo anterior y podemos reintroducir el esturión en el Guadalquivir... y entonces ¿qué esturión metemos? Pues hasta que se demuestre de manera irrevocable que los hubo de ambas especies, yo sería conservador y probaría con el A. Sturio, traido desde Francia, si es que nos quieren “prestar” alguno los gabachos (otra vez -¡Gracias Cervantes!-, "largo me lo fiais...") o incluso, porqué no, con un esfuerzo por reproducirles de algún modo en Andalucía a través de ejemplares importados... Más nos hemos gastado en quebrantahuesos y linces, qué demonios... Y no sería tan raro, porque también más se han gastado los estadounidenses en derribar presas y ayudar a que esturiones blancos enormes de 500 kilos surquen sus aguas ...y ¡cómo mola la industria de guias de pesca que se ha montado a su alrededor! (en la foto de debajo, 10 fornidos yankies 10, sujetan un esturión blanco, aka Transmontanus, que soltaron después...). Luego, carposos del mundo uníos, abogemos por ello.



De momento, el reciente Real Decreto de especies invasoras, que todos estamos celebrando, no ha incluido en la lista a un tal A. Naccarii, así que (digo de momento) por ahí parece que van los tiros y no queda claro que nuestro Sturio era sólo el A. Sturio, hasta que se demuestre lo contrario... Y aún así no veo porqué tenemos que descartar nada... Si de verdad hubo Naccarii, bienvenido sea, pero hay que estar muy seguros.

No me extiendo mucho más, me dejo montones de cosas en el tintero pero acabo aquí con los esturiones del Sur. Espero que todo esto os resulte tan interesante como a mí...

Si véis a alguien echando líquidos o peces raros en algún sitio, llamad al SEPRONA que, como pasa con las armas, luego las carga el diablo...

Más de esturiones en carposo aquí y aquí...


A.

4 comentarios:

Jesus Martin Cobacho dijo...

Si señor, haber si se enteran de una vez políticos y pescadores que nuestras especies endémicas como el esturión del Guadalquivir no tiene que envidia nada al siluro que pulula ya Iznajar, ni en cuanto bravura, belleza ni dimensiones y por como especie autóctona respeta el ecosistema dando vida al río... Paso salmonero ya!!en Alcalá del rio, Cantillana y Peñaflor.

Andrés Moreno dijo...

Gracias Jesús. De momento, como puedes ver por mi Blog, lo más que tenemos es el siluro saliendo río abajo de Iznajar... lo del paso salmonero, el problema es de nuevo la pela... No creo que una escalinata como las de los ríos de montaña nos valen... Poderoso caballero...

Gonzalo Gil dijo...

Buenos días, no conocía tu blog pero tengo que decirte que esta entrada es muy buena. Yo soy pescador y además muy concienciado con el medio ambiente participando en bastantes proyectos ambientales, te veo muy bien informado respecto a las inundaciones que hicieron que se escapasen muchos Naccari hacia el Genil, donde se ha prohibido la pesca pero curiosamente se están montando complejos hoteleros a pie de pantano. No se si sabes que algunas de las medidas compensatorias del pantano no se cumplieron y que hay un rumor que dice que posiblemente se monte algo parecido a Mequinenza en Iznajar pero con la ventaja de contar con dos grandes, el siluro, ese pez feo viscoso y baboso, además de alóctono y una maravilla que ha vuelto a nuestra aguas como puede ser el Naccarii. Que uno de los tres de los que tenemos datos sea un híbrido de Naccarii y Sturio, solo puede ser factible si hubo Naccarri en el Guadalquivir, lo más provable es que tuviésemos los dos. El paso de salmones no lo veo porque esas escalas no servirían para el esturión que no puede remontar escalas salmoneras, pero hay más tipos de paso para sortear presas, son más caros pero como bien se dice, en otras especies se ha invertido bastatante. Por cierto los gabachos nos deben una y una muy gorda, les hemos prestado cabras monteses para repoblar pirineos después de que las extinguiesen allí........momento para cobrarsela??

Un saludo

Andrés Moreno dijo...

Gracias Gonzalo,

Estoy al corriente de Iznajar. Hay medidas que no se cumplen porque no se puede... ¿Inundaciones sólo? Hay «varios modos más» por el que han salido. ¿Un Mequinenza en Granada? Ojalá, porque una vez introducidos, lo que hay no se puede sacar... Las compuertas que estaban previstas habrían servido para cualquier pez. Pero los galos, por mucho que nos deban... Mucho lo dudo. No hay el interés tampoco...

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