Yo no traje el
siluro a Iznajar, ni los esturiones, ni los mejillones cebra... Y estoy
bastante seguro de que quienes lo hicieron no son para nada desconocidos, y se
relacionan con la pesca de un modo mucho más comercial que todos los carposos
apasionados que, cuánto honor, leéis esto que escribo...
Además ya sabéis que la gravedad del asunto me preocupa y la he denunciado en mis entradas siempre que pude.










